5 errores que todas cometemos en verano cuando hacemos dieta

¿Tu operación bikini no está siendo tan efectiva como pensabas? Igual deberías olvidar estos falsos mitos sobre alimentación

por holafashion.es /

Si ya de por si es complicado perder peso durante el año, hacerlo a contrarreloj, en plena temporada alta de terrazas y bikinis, puede resultar una labor casi imposible. De ahí que muchas mujeres decidan recurrir a los siempre acertados básicos de una buena dieta para conseguir su objetivo: reducir las racioneslimitar el consumo de alimentos demasiado calóricos y refrescos (incluso en su versión light), o erradicar tentaciones que solo suman kilos en la báscula. Sin embargo, existen pequeñas creencias populares que podrían estar saboteando tus esfuerzos sin ni siquiera darte cuenta. Errores fáciles de evitar, que a partir de ahora no volverán a tirar por tierra tu operación bikini.

stephclairesmith

1. Cenas ligeras
Si crees que por ser verano, hacer calor y no tener hambre al final del día, puedes saltarte la cena y no engordar, estás equivocada. Hacer esto no te ayudará a perder peso, al revés. Los nutricionistas recomienden hacer cenas ligeras para tener una mejor digestión y descansar más por la noche. Una norma que, en ningún caso, significa reducir la última comida del día a su mínima expresión. Saltarte la cena puede provocar que a mitad de la noche atraques la nevera y termines ingiriendo más calorías de lo que podrías haber sumado con un menú en condiciones. 

2. Más consumo de ensaladas
Muchas personas recurren en época estival al ‘plato libre de remordimientos’ por excelencia: la ensalada. Una gran idea, siempre y cuando no contenga ingredientes que multipliquen las calorías de un plato a priori sano y ligero: bacon, croutons, quesos, aceitunas o el mayor enemigo de cualquier dieta: las salsas. El aderezo aumenta de forma inevitable el número de calorías del plato. Por eso, a la hora de aliñar la ensalada, lo ideal es recurrir a una salsa sencilla: limón, un poco de mostaza y aceite de oliva. Y recuerda, el hecho de comer 'verde' no significa que puedas tomar una ración XL. Sea cual sea el plato, recurre a tamaños moderados. 

3. Barra libre de frutas
Tanto frutas como verduras son altamente recomendadas en cualquier alimentación. Pero, consumir 5 piezas de fruta al día puede suponer un aporte demasiado elevado de azúcar para nuestro cuerpo, sobre todo si queremos perder peso. De ahí que algunos expertos prefieran recudir a 3 este número. Asimismo, dentro del amplio abanico de frutas, existen algunas más calóricas que deben por lo tanto evitarse, o al menos consumir en menor cantidad. ¿Entre ellas? Los plántanos maduros (93,6 calorías por 100 g), las uvas (74 calorías por 100 g) o las cerezas (80 calorías por 100 g). Por el contrario, siempre es buena idea decantarse por el consumo de frutos rojos, ya que, además de ser bajos en calorías, son una gran fuente de minerales, vitaminas, oligoelementos y antioxidantes. 

 

4. Suprimir todas las grasas
Es la primera decisión que toman muchas mujeres cuando empiezan una dieta, sobre todo en verano cuando el tiempo apremia. Sin embargo, las grasas buenas juegan un papel muy importante en el buen funcionamiento de nuestro organismo. Estimulan el cuerpo a la hora de procesar adecuadamente las vitaminas (A, D, E y K), aportan ácidos grasos esenciales y son la gasolina básica de nuestro organismo. Sigue apostando por pescados ricos en omega 3 como el atún, el salmón, los arenques o las sardinas. Pero también por plantas oleaginosas (nueces, avellanas, almendras), grandes aliadas para tomar cuando quieres picar algo entre horas. De hecho, basta con comer un puñado de estos frutos secos para calmar el hambre. Por el contrario, reduce el consumo de grasas saturadas (leche, queso, mantequilla, coco, chocolate negro) y eliminar las trans (comida rápida o bollería industrial). 

5. Monodietas
Ni la dieta de la alcachofa, ni tampoco la de la piña. Limitar a un solo alimento nuestra dieta durante varios días no es aconsejable. La razón principal es que se trata de regímenes desequilibrados que no aportan las cantidades necesarias de macronutrientes, vitaminas y minerales que el cuerpo necesita a lo largo del día. Asimismo, son monótonas y aburridas por lo que resultan difíciles de seguir. Comer debe ser siempre algo placentero, aunque se siga una dieta.

Últimas Noticias
Y tú, ¿qué opinas?

Esta es la opinión de los internautas, no la de hola.com. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema




Para enviar el comentario introduzca el texto de la imagen: