Ayuno intermitente: la 'no dieta' con la que cuidarte cambiando tu forma de alimentarte

Consultamos con expertos en nutrición los beneficios de esta nueva corriente

por Elena M.Medina /

"El ayuno intermitente o intermittent fasting, se entiende como todas aquellas acciones encaminadas a dejar de comer en periodos de tiempo variables pero controlados", explica Luis Hidalgo, presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Murcia. Con esta sintética definición podemos hacernos una idea de que este método nada tiene que ver con una dieta tradicional.

Es posible que si alguien te ha hablado alguna vez acerca del ayuno intermitente hayas juzgado antes de tiempo y pensado que esta técnica de alimentación no va contigo. Pero lejos de lo que pueda parecer (la palabra ayuno puede tener connotaciones negativas), el ayuno intermitente no consiste en pasar hambre sino, como explican los expertos, en cambiar tu forma habitual de alimentarte cambiando los tiempos de ingesta.

Comida

 

Las 3 modalidades de ayuno intermitente

La doctora en Nutrición y miembro del Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de Madrid, Marta Villarino Sanz, explica que esta corriente se puede practicar siguiendo varias franjas horarias:

- 12 horas de ayuno: “El ayuno diario divide el día en dos partes y en función de las horas del día se dedican unas determinadas a comer y otras a ayunar”. A medida que pasa el tiempo y progresas con la técnica “se disminuiría las horas del día dedicadas a comer en beneficio de las de ayunar”, sostiene la experta. "Según se va tolerando el método, se irá disminuyendo el tiempo dedicado a comer hasta una medida de 20 horas de ayuno".

- 24 horas de ayuno: Esta modalidad es más exigente y para gente que lleva tiempo practicando esta ténica. "Consiste en dedicar un día a ayunar de manera completa y según se avanza en la facilidad y en la práctica de ayunar, se realizaría más días a la semana el mismo (hasta 2-3 a la semana)”.

- Días completos: Esta tercera fase “se empieza a conocer a nivel investigador”, según explica la doctora Villarino y consiste en "ayunar 2-3 días de forma seguida". El experto Luis Hidalgo añade en relación a esta fase que se trata de "la forma menos utilizada y la que entraña más riesgos".

 

¿Qué beneficios tiene esta forma de alimentarse?

Al tratarse de una corriente bastante novedosa, los expertos hacen hincapié en que todavía no hay una conclusión clara respecto a las bondades del ayuno intermitente, pero tampoco se considera una técnica negativa: "Mientras ciertos artículos defienden que practicar esta técnica favorece la pérdida de peso, disminuye el riesgo cardiovascular y mantiene la masa muscular, otros defienden que practicándolo se perdería masa muscular lo que dificultaría la pérdida de peso", matiza Luis Hidalgo. Para mantener la masa muscular es importante mantenerse activo y no renunciar a la actividad física, lo que nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta:

 

¿Se puede hacer ayuno intermitente y deporte?

Puede parecer obvio que no deberíamos realizar ningún sobre esfuerzo o actividad física durante el tiempo de ayuno, ya que "el paciente necesita energía para realizar una actividad y el encontrarse en esta situación de ayuno puede favorecer a la aparición de lesiones, calambres, mareos… y que finalmente el rendimiento deportivo no sea el esperado", aclara la experta Marta Villarino.

Sin embargo, la bloguera Olga Sicilia lleva tiempo siguiendo este método y combinándolo con ejercicio físico, aunque no de alta intensidad. Tal y como cuenta en su blog Checosa, "las primeras veces me costó un poco (me sentía mareada) pero ¡poco! Yo no practico deporte de mucha intensidad pero sí me muevo, salgo a nadar, camino rapidito… ¡es maravilloso!".

De nuevo las investigaciones publicadas a este respecto no despejan del todo las dudas y es que tal y como explica el presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Murcia, "mientras algunas publicaciones señalan la mejora de las condiciones físicas tras un ayuno, otras por el contrario inciden en la importancia de la ingesta al menos una hora y media antes de practicarlo".

 

Como cualquier cambio en nuestra alimentación o dieta que llevemos a cabo, el ayuno intermitente no tiene por qué funcionar en todo el mundo, de hecho "los diabéticos o las personas con patologías graves como cáncer no deberían ayunar ya que entraña un riesgo mayor para su salud y compromete el beneficio de los tratamientos", subraya Marta Villarino. Lo más importante a la hora de introducir cualquier cambio evidente en nuestra alimentación es consultar con un experto en la materia para tener toda la inforamación en nuestra mano y valorar si la técnica en cuestión puede beneficiar a nuestro cuerpo en concreto. 

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